Fundas para Luna Llena

Fundas para cartas de Luna Llena
 105 cartas 
Fecha de publicación: 2009

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* El número y tamaño de cartas ha sido añadido y revisado a mano.
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Autores: Servando Carballar

En el juego de mesa "Luna Llena" hay dos bandos: humanos y licántropos. Al principio del juego uno de los jugadores controla la familia-manada de licántropos del valle del bosque de Aguirre, un solitario paraje cuasi virgen muy poco concurrido. Deberá intentar infectar a cuantos humanos pueda para ampliar su manada, jugueteando con ellos mientras espera la caída de la noche y la transformación en forma lupina de la familia.

Los demás jugadores representan a los excursionistas humanos. Éstos llegan en busca de emociones... y encuentran más de las que pudieran desear.

El juego comienza a la mañana siguiente de la primera noche en el bosque de Aguirre. Los excursionistas se despiertan y se encuentran con que una de las tiendas del campamento ha sido destrozada de madrugada y sus dos ocupantes han desaparecido dejando un rastro de sangre y objetos hechos jirones. Desgraciadamente los dos ocupantes eran los únicos que conocían el entorno y, para colmo, tenían el único mapa de la zona, comprado días atrás en un anticuario. Los jugadores humanos deben intentar seguir el rastro dejado por el ataque de la manada hasta su guarida, liberar a los rehenes, recuperar el mapa y salir del bosque antes de que la noche transforme a esa familia de locos que vive en el bosque en algo mucho más temible.

Los objetivos del juego para los humanos son: que al menos uno de ellos consiga salir del bosque. Para ello deben seguir el rastro de sus compañeros desaparecidos, descubrir la guarida de la manada, y encontrar la salida del bosque recuperando el mapa.

Los objetivos del juego para los licántropos son: la manada necesita sangre nueva y por eso no les basta con atacar y devorar a los incautos que van entrando en su bosque.Ahora no son muchos y su objetivo es convertir al menos a uno de los integrantes del grupo de excursionistas y que ninguno de los demás viva para contarlo.

El problema es que nadie sabe si un personaje mordido ha sido o no contagiado hasta que llega la noche y la luna llena actúa sobre ellos. Y si los elimina antes de que el virus haga efecto, tampoco conseguirá convertirlos...